Es sin lugar a dudas una de las cirugías más realizada a nivel mundial, la hipotrofia mamaria o mamas pequeñas, es su principal indicación, no obstante otras indicaciones como asimetrías, reconstrucción mamaria (postcancer, cirugía de reducción de riesgo), pseudoptosis (mamas levemente caídas) u otras, también acuden a esta técnica para corregir alteraciones. Principalmente existen dos métodos para realizar el aumento mamario:
Aumento mamario con prótesis
El aumento mamario con prótesis busca mejorar el volumen, la forma y la proporción del pecho mediante una planificación personalizada. Existen diferentes tipos, formas, tamaños y perfiles de implantes,
cuya elección dependerá de la anatomía, complexión y objetivos de cada paciente. La vía y el plano de colocación se determinan individualmente tras la valoración médica. La intervención puede realizarse con anestesia local y sedación o bajo anestesia general, pudiendo requerir un día de ingreso según el caso.
La recuperación es gradual, con aproximadamente 7 a 10 días de reposo inicial y evitando esfuerzos físicos y
deporte durante unas 4 semanas. Los controles posteriores permiten realizar un
seguimiento adecuado de la evolución y del tejido mamario.
Aumento Mamario con Grasa
El aumento mamario con grasa, también conocido como lipofilling,
utiliza tejido graso obtenido mediante una liposucción para aportar volumen y mejorar la forma del pecho de manera natural. La grasa se procesa y posteriormente se infiltra mediante pequeñas incisiones, permitiendo también corregir posibles asimetrías entre ambas mamas.
El procedimiento suele realizarse bajo anestesia general y puede requerir un día de ingreso hospitalario. La recuperación es gradual, con aproximadamente 7 días de reposo relativo y evitando esfuerzos físicos y deporte durante unas 4 semanas.