Los genitales externos también pueden beneficiarse de la cirugía plástica, tanto por motivos estéticos como para corregir determinadas alteraciones anatómicas o cambios producidos por el paso del tiempo, el embarazo o características individuales. Cada vez son más las personas que consultan sobre procedimientos destinados a mejorar la apariencia, proporción y comodidad de su zona íntima.
Las técnicas disponibles varían según las necesidades de cada paciente. En la mujer, algunos de los procedimientos más solicitados incluyen la lipoescultura del pubis o monte de Venus, la ninfoplastia o labioplastia y diferentes técnicas de corrección y rejuvenecimiento íntimo. En el hombre, pueden realizarse procedimientos destinados a mejorar aspectos estéticos y anatómicos de la zona genital, siempre mediante una valoración médica individualizada.
La elección del procedimiento depende de la anatomía, las expectativas y las necesidades específicas de cada persona. Generalmente, estas intervenciones pueden realizarse bajo anestesia local, con o sin sedación, y en determinados casos pueden combinarse con otros procedimientos quirúrgicos.
La recuperación y el periodo de actividad dependerán del procedimiento realizado. Aunque habitualmente no requiere una larga interrupción de las actividades laborales, es importante respetar las indicaciones médicas y evitar la actividad sexual durante el periodo recomendado para favorecer una adecuada recuperación.