Esta cirugía está especialmente indicada para pacientes que presentan flacidez abdominal como consecuencia del embarazo, pérdidas importantes de peso, el proceso natural de envejecimiento o acumulación localizada de grasa que no responde a la alimentación y el ejercicio.
Las principales indicaciones incluyen:
- Cambios abdominales posteriores al embarazo.
- Exceso de piel y flacidez tras una pérdida significativa de peso.
- Definición y remodelación del contorno corporal, frecuentemente combinada con liposucción.
- Corrección de la flacidez producida por el envejecimiento.
El procedimiento se realiza en quirófano y tiene una duración aproximada de 2 a 4 horas, dependiendo de las características de cada paciente y de la complejidad del caso. Habitualmente requiere 24 horas de hospitalización y se lleva a cabo bajo anestesia general.
Durante la cirugía se realiza una incisión en la región suprapúbica, estratégicamente ubicada para quedar oculta por la ropa interior.
Posteriormente se elimina el exceso de piel, se refuerzan los músculos de la pared abdominal, se remodela el contorno y se crea un nuevo ombligo cuando es necesario. En muchos casos, la intervención puede combinarse con una liposucción para conseguir un resultado aún más definido y natural. Tras la cirugía se colocan drenajes temporales que suelen retirarse entre las 24 y 48 horas, y es necesario utilizar una faja de compresión durante aproximadamente 4 semanas para favorecer la recuperación y optimizar los resultados.