Aunque el envejecimiento es la causa más frecuente de la flacidez en los párpados, muchas personas presentan bolsas palpebrales desde edades tempranas debido a factores hereditarios. Estas alteraciones pueden generar una apariencia de cansancio, tristeza o envejecimiento prematuro que afecta la armonía facial. La cirugía permite recuperar una mirada más descansada, joven y natural mediante técnicas precisas adaptadas a las necesidades de cada paciente. Entre las principales indicaciones se encuentran:
- Exceso de piel en los párpados superiores.
- Bolsas grasas en los párpados inferiores o superiores.
- Mirada con apariencia de cansancio o envejecimiento.
- Alteraciones hereditarias de la región periocular.
La blefaroplastia es un procedimiento de corta duración que puede realizarse bajo anestesia local, anestesia local con sedación o, en casos específicos, bajo anestesia general.
En los párpados superiores, la incisión se realiza sobre el pliegue natural del párpado, permitiendo que la cicatriz quede prácticamente imperceptible. A través de esta incisión se elimina el exceso de piel, una pequeña porción de músculo cuando es necesario y las bolsas grasas responsables del aspecto de pesadez. Para los párpados inferiores existen dos técnicas principales:
- Vía externa: indicada cuando además de las bolsas existe exceso de piel. La incisión se realiza justo debajo de las pestañas, permitiendo eliminar tanto la piel sobrante como los depósitos grasos.
- Vía transconjuntival: recomendada cuando únicamente es necesario retirar las bolsas de grasa. El abordaje se realiza desde la parte interna del párpado, por lo que no deja cicatrices visibles y generalmente no requiere puntos de sutura.
La elección de la técnica dependerá de las características anatómicas de cada paciente y de los resultados que se deseen obtener.